Quiéreme cuando menos lo merezca, porque será cuando más lo necesite: Saber dar feedback negativo
Marzo 2018
Esta frase está recogida del Doctor Jeckyll, del libro “El extraño caso del Dr. Jeckyll y el señor Hyde” de Robert Louis Stevenson y es una expresión afortunada del arte del liderazgo empresarial. La gestión de los fracasos habituales en el desarrollo profesional es una habilidad notable en la vitola de un buen jefe. Porque los errores son inevitables con el riesgo del que decide y es la principal fuente de aprendizaje, por tanto, la adecuada gestión de estos ofrece una enorme oportunidad de motivación. Multitud de líderes, instintivamente, lo hacen pero es muy interesante reflexionar sobre la ciencia de saber dar feedback. Y especialmente, saber dar feedback negativo, pues el positivo por su inercia motivacional es de fácil aplicación, aunque en ocasiones de escasa utilidad por la espontaneidad apresurada. Vamos a centrar el artículo de hoy en la capacidad de dar un buen feedback negativo, que es una bestia negra para el directivo novel y, en cambio, una gran oportunidad motivacional para el directivo bregado.