Ser empleable: teoría de los círculos concéntricos de empleo

círculos concentricosCuando pensamos en empleo todavía tenemos reminiscencias del pasado y creemos que lo importante es buscar como posesos oportunidades laborales ¿Pero existen oportunidades laborales de lo que decimos que sabemos hacer? Hoy día, el empleo no tiene vacantes sino más bien ausencias, no hay empleo y por tanto, debemos aumentar el “scopp” de búsqueda desde nuestra empleabilidad. Más que buscar empleos inexistentes de mi saber es más útil crear nuevas actitudes, aptitudes y conocimientos para tener más opciones de empleo.

Como decía la actriz Mae West : ”Cuando tengo que elegir entre dos males, siempre prefiero aquel que no he probado aún”. Si pretendes encontrar hay que incrementar tus ecosistemas de empleo, es decir, buscar diferentes oportunidades que anteriormente no habíamos explorado, pues la peor crisis, lo decía Albert Einstein, es la crisis de la incompetencia. No sé si encontraré empleo pero ante todo haré más consistente mi capacidad de ser empleable.

Cuando pensamos en empleo todavía tenemos reminiscencias del pasado y creemos que lo importante es buscar como posesos oportunidades laborales ¿Pero existen oportunidades laborales de lo que decimos que sabemos hacer? Hoy día, el empleo no tiene vacantes sino más bien ausencias, no hay empleo y por tanto, debemos aumentar el “scopp” de búsqueda desde nuestra empleabilidad. Más que buscar empleos inexistentes de mi saber es más útil crear nuevas actitudes, aptitudes y conocimientos para tener más opciones de empleo.

Como decía la actriz Mae West : ”Cuando tengo que elegir entre dos males, siempre prefiero aquel que no he probado aún”. Si pretendes encontrar hay que incrementar tus ecosistemas de empleo, es decir, buscar diferentes oportunidades que anteriormente no habíamos explorado, pues la peor crisis, lo decía Albert Einstein, es la crisis de la incompetencia. No sé si encontraré empleo pero ante todo haré más consistente mi capacidad de ser empleable.

La empleabilidad se establece en tres niveles:

  • Nivel 1. Querer ser empleable: Actitud hacia el cambio profesional a través del cambio personal.
  • Nivel 2. Tener empleabilidad: Dotarme de conocimiento y saber adecuado a las nuevas oportunidades.
  • Nivel 3. Saber ser empleable: Aptitud para afrontar el nuevo reto de empleo con garantía de éxito.

Con estos tres niveles hay que ir generando “espacios de crecimiento de oportunidades laborales” a través de la teoría de los círculos concéntricos. Esta teoría se basa en primer lugar en definir en tu círculo primario tu historia, tu saber, tu saber hacer y tu querer hacer curricular. Este primer círculo es donde se mueve la mayoría de las personas y procede de una visión clásica de oferta y demanda. Yo ofrezco este saber, este historial y este saber hacer, y busco para casar mi oferta con alguna demanda. Hay que ir a buscar la demanda donde sea y como sea, ya que mi “producto” es bueno pero hay que encontrar quien lo quiera comprar. Esta actitud de empleo sólo necesita abrirse a la movilidad geográfica y a la movilidad intersectorial, pero al final tu reinvención está en tu historia y no en tu presente y futuro. Si te mueves sólo en este círculo primario necesitas flexibilizar tus expectativas y pensar en cambiar de áreas geográficas pero nada más. La empleabilidad gana algunos grados con la movilidad pero no supone un cambio radical. Tras este primer círculo, hay un segundo círculo que es la invasión de espacios colaterales a tu know how, este círculo implica ya un alto nivel de reinvención profesional por meterse en otras áreas que no dominas. Se aborda complementando conocimientos y experiencias en áreas anexas, que basándonos en tu historial podemos abordar con datos significativos previos. Ya no sería basándose en su mochila personal sino aligerándola para meter nuevos conocimientos y capacidades.

Como se expresaba en la película “Up in the air”, cuyo protagonista es Ryan Bingham (George Clooney) explicaba la teoría de la mochila. Sus reflexiones eran: ¿Cuánto pesan sus vidas? Cuanto mayor es nuestra mochila menos podemos andar. Hay que vaciar la mochila anterior para moverse más rápidamente y poder introducir nuevas ideas y capacidades. En este segundo círculo, se trata de, basándonos en lo que sabemos hacer, crear unas nuevas capacidades para dominios cercanos a nuestra oferta anterior de empleo. La empleabilidad necesita de anclajes de seguridad de éxitos pasados, pero también de un profundo “des”- aprender para poder aprender. Principalmente, hay que desaprender los prejuicios, estereotipos, falsas seguridades externas, relaciones con personas que nos encierran y ante todo implica un cambio de actitud. El fin es encontrar una nueva ocupación, y por tanto, debemos reenfocar nuestra forma de percibir las oportunidades. Casi debemos crear una nueva “oferta” de profesional para casar con nuevas demandas que anteriormente no optaba a ellas. Crecer en saber y saber hacer basándose en fortalezas personales supone un nivel enorme cambio. Tener empleabilidad en este segundo círculo empieza por superar una visión clásica de formación. No se puede abordar un cambio acumulativo de saber sino instalándote en tu querer cambiar. Y esto supone un camino personal de cambio, ya lo decía la cantante country Dolly Parton: “No hay nada mejor que disfrutar el arco iris aunque tenga que soportar la lluvia”. La lluvia del esfuerzo del cambio para poder optar a nuevos mercados de empleo.

En esta teoría de los círculos concéntricos de empleo hay un tercer círculo que supone un cambio radical. Ya no se trata de ser empleable por aumentar las posibilidades de movilidad (1er Círculo), ni de ser empleable por incrementar nuestro valor en nuevos mercado de empleo (2do círculo), sino también de ser empleable reinventándose como profesional en una nueva área (3er círculo). La empleabilidad por reinvención demuestra una enorme capacidad de cambio personal. Rompe las reglas de la lógica desde tu autoestima personal es un ruptura de empleo. Porqué aunque pensemos que los cambios radicales son difíciles, a veces son más fáciles que los cambios incrementales, como decía en Palencia: “Para superar un precipicio hay que saltar porque si voy a andando me caigo”. Los saltos profesionales son necesarios cuando tu mochila esta tan llena que estamos parados. Hay que saber dejar una mochila para crear una nueva. Al final, el conocer, el saber hacer y el querer hacer se basa en tu historia, y por mucho que dejemos la mochila siempre estarás tu mismo que fuiste el que hiciste la anterior mochila. Tu experiencia es tu sabiduría si la relativizas para cambiarla. La experiencia no es una norma sino simplemente las fuentes de tus aprendizaje futuros.

En fin, que el empleo eres tú. Tu reinvención personal en diferentes niveles dotará de mayores oportunidades laborales. Que, más que correr como pollo descabezado en busca de oportunidades cuasi imposibles, hay que trabajar tu empleabilidad para obtener empleo. El empleo no es un puesto es una ocupación, y por tanto, el verdadero seguro del paro está en tu capacidad de aprendizaje y asunción del riesgo a cambiar. Ser empleable es una actitud que se complementa con nuevos conocimientos que nos hace tener empleabilidad y que acaba con decisiones vitales para saber ser empleable. Círculos concéntricos de riesgo para tomar decisiones y no esperar que el mercado dictamine nuestra desesperación. Pues ya lo decía Rudyard Kipling: “No existe satisfacción mayor que encontrar un viejo amigo, salvo la de hacer uno nuevo” y aplicándolo al empleo, no hay mayor satisfacción que crearte tus capacidades para tener un nuevo empleo. Y, por favor, no creamos a Sofía Loren cuando decía a su fotógrafo: “Todo lo que ves se lo debo sólo a los espaguetis” porque seguro que otros no sabemos comer espaguetis.

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