KRISIS (con K de CAOS) y el bienestar psicológico

wellness-155162_640Ya sé que CAOS no empieza con K  pero es un guiño anarquista a la atípica crisis que estamos pasando. Esta Krisis es una crisis habitual donde se puede atacar no sólo desde una estrategia de costes sino que necesita mucha capacidad de innovación. Como decía CHURCHILL, “Un optimista ve una oportunidad en toda calamidad; un pesimista ve una calamidad en cada oportunidad”.

 

Desde una perspectiva de oportunidad, esta Krisis tenemos que afrontarla con los cambios cualitativos y no cuantitativos (o como se decía en mi Palencia, “un precipicio no se salva andando, sino que hay que saltarlo”).

Generar saltos cualitativos implica no pensar en estrategias incrementales (de más o menos) sino más bien en estrategias irruptivas (una cosa u otra), porque no hay que conseguir sólo cambios sino más bien una mutación.

Como sabemos a través de la Teoría de la Evolución, la mutación es un cambio permanente que introduce nuevas variaciones genéticas y es la principal fuente de la evolución. La mutación tiene el papel de generar la diversidad genética que obtiene la eficacia individual del portador y, por tanto, su selección natural. Aunque las mutaciones pueden ser negativas ó positivas, quienes evolucionaron fueron los que mutaron. Si no se muta se pervive un tiempo pero acabas desaprendiendo.

¿Pero… cómo podemos hacer una estrategia irruptiva que genere una mutación competitiva de nuestra empresa para superar la Krisis? Pues cambiando el foco de nuestra acción, pasando de centrarnos en el cambio sobre el entorno y poniendo el centro en la acción sobre las personas. Cuando no podemos controlar el cambio externo hay que asegurar que al menos hagamos el cambio interno. Lo único seguro es que tu puedes pilotar tu propio cambio interno y personal. Es el momento del desarrollo personal para arbolar una solución diferente a la Krisis.

La apuesta por tu cambio personal es el inicio de tu cambio de percepción de la oportunidad del momento. Hay un dicho de Wall Street que es muy gráfico en este sentido, dice que si a un ejecutivo le nombraran ministro de economía sería como el ciempiés al que le preguntas como hace para coordinar sus piernas. Se pone a pensar en ello y nunca más vuelve a andar bien. Un país no es una gran compañía, esta metáfora nos indica que si no evolucionamos personalmente no podemos cambiar nuestra empresa en esta krisis.

El desarrollo personal implica tres acciones:

Desaprender. Nuestra plasticidad cerebral debe entender que hay que aprender cosas nuevas, pero a veces necesitamos desaprender para poder cambiar.

Deshabituarse. Nuestras nuevas conductas deben instalarse en nuevas acciones. Es necesario salir de nuestra zona de confort personal para generar una mejor situación de aprendizaje.

Despertarse. Nuestra mente debe estar despierta al cambio. Lo coyuntural no es malo; lo peor es no cambiar por no estar atento a la oportunidad. Hay que ser un buscador del arca perdida de oportunidades de cambios.

Estamos en un momento de reinventarnos para lo que necesitamos bienestar psicológico. El desarrollo personal de un líder se basa en que su equilibrio se debe orientar a siete preguntas básicas:

  1. ¿Qué aprendí en el día de hoy? Pasión por aprender continuamente de las oportunidades del entorno.
  2. ¿Qué ridículo he pasado últimamente? Aprender de los errores cometidos habitualmente.
  3. ¿Qué emoción cultivo hoy? Las emociones se cultivan desde la orientación de la inteligencia.
  4. ¿Qué oportunidad para cambiar he tenido? Es de la tolerancia a la ambigüedad ó estar predispuesto al cambio.
  5. ¿Qué saber implica hacer? En una crisis lo peor es no hacer nada, haciendo podemos saber lo que podemos hacer.
  6. ¿Qué he hecho para que el bienestar psicológico empiece por mi cuerpo? Hay que relajarse para tomar decisiones y acciones adecuadas.
  7. ¿Qué personas nuevas he conocido en el día de hoy? El networking continuo de personas diversas y de distintas formas de pensar crea riqueza de oportunidades.

Estas siete preguntas para tu reinvención son básicas en este momento como decía el escritor estadounidense RAYMOND CRAVER: “Tú no eres tu personaje, pero tu personaje si eres tú”. Al fin y al cabo, sólo tenemos nuestro cambio personal como una oportunidad histórica en un momento de aridez de empleo, de relativismo del talento y de adustas condiciones laborales. Una persona directiva, primero es una persona desarrollada y luego hará un buen rol de directivo en función de la estatura “interna” de su bienestar psicológico.

Por tanto, invertir en el capital humano de nuestro bienestar personal nos permite visualizar las oportunidades que tengamos y hacer que la mayestática Krisis pase a ser una ocasión única para evolucionar personalmente. Y para finalizar, una mirada a la copla española que narra esos amores y que podemos trasladarlo a la relación de las personas con el cambio: ”Ni contigo ni sin ti tienen mis males remedio, contigo porque me matas, sin ti porque me muero”. Si se prefiere lo podemos expresar en un “latinajo”: Partatus Semper Doceri (Estar siempre preparado para aprender algo nuevo), en el que los romanos dicen que podemos aprender de nuestros enemigos, por tanto,  aprendamos de esta Krisis.

Hasta la próxima, inversores de bienestar psicológico.

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