El futuro de la formación: Enseñar a ver o a mirar

El futuro de la formación: Enseñar a ver o a mirar

Saber ver o saber mirar es la metáfora de la formación. En un mundo hiperdigitalizado, tenemos enormes capacidades de ver pero escasa capacidad de apreciar la mirada.

La tecnología digital es una gran oportunidad de expresión del talento, pero es la capacidad de mirar el verdadero diámetro del talento. Por tanto, en el futuro de la formación debemos crear una mixtura entre el desarrollo de competencias digitales con el desarrollo de capacidades cognitivas, ver y mirar.

En este sentido, el futuro de la formación no pasa solamente con tener diseño de aprendizaje digital sino saber dar significación a la experiencia de aprendizaje. Lo importante no es saber, ya que todo el conocimiento está en la red, sino en tener la capacidad de mezclar, cruzar, desarrollar el significado de una realidad, es decir, más que saber ver es saber mirar.

Para tener una mirada de futuro necesitamos formar a los futuros profesionales en una visión integral e integrada. Integral por incluir conocimientos profundos de un ámbito, el abordaje desde un paradigma de experto es necesario para conseguir una autoeficacia profesional. Nadie se siente seguro en su profesionalidad sin dominar integralmente un conocimiento. Pero a su ver, debe ser interpretada, es decir debemos integrar conocimiento de otras áreas conexas y concéntricas para enriquecer nuestro conocimiento.

El futuro no es de los expertos sino de los que desde un acontecimiento específico se atreve a hacer planteamientos grupales y complejos con una riqueza de conocimientos diversos focalizados a un mismo objetivo. Integral e integrada es una metáfora del futuro que pasa por reconsiderar que el saber actual no pasa por ser un experto sino en ser un experto con diversidad de conocimiento.

Tras esta visión profesional, el futuro de la formación no se puede centrar únicamente en conocimientos digitales sino en abstraer lo digital frente a las mágicas preguntas del ¿por qué?  y el ¿para qué? Estamos de acuerdo que el continente varía la apreciación del contenido, e incluso introduce variabilidad en la percepción del contenido, pero, al fin y al cabo, el contenido necesita de una respuesta humana.

En este sentido, cuanto más difícil sea nuestra formación más necesitaremos de la formación de nuestra mirada. ¿cómo se forma mi mirada? Principalmente desarrollando la formación en tres ejes: valores, aptitudes y actitudes. Y no me vale magnificar una de los ejes, hay forofos de los valores que una variable de formación de la mirada, pero no la única. Una persona con enormes valores, pero carentes de aptitudes y actitudes no puede tener una mirada equilibrada y con profundidad de comprender el por qué y el para qué. Los valores per se, sin tener aptitudes (capacidades) y actitudes (voluntades), no valen para desarrollar una mirada del futuro. Idénticamente con las otras dos partes de esta ecuación, una con enormes aptitudes (capacidades) pero sin valores y actitudes no va a estar equilibrado. E igualmente persona que destaca por sus actitudes pero no tiene las capacidades ni valores no puede destacar en su futuro.

Valores, aptitudes y actitudes deben centrar el discurso del futuro de la formación sin olvidar la importancia de expresar el talento a través del entorno digital. Lo difícil no se debe olvidar por su fuerza en la demostración del talento, pero no agota lo profundo del aprendizaje.

La necesidad de contextuar cualquier saber digital en sus esquemas de valores, en las capacidades o aptitudes (hoy día también llamadas soft skill) y en las actitudes necesarias para mantener un compromiso con lo que se aprende.

Los valores no son principios éticos sin formas de conductas ejercidas en el día a día profesional. Estos valores en un entorno digital son más necesarios por su forma que configura su propósito de vida. En una formación con futuro no solo hay que en formar en experiencias digitales de tu conocimiento sino fundamentalmente en anclajes axiológicos, es decir, en tener ideas claras que porqué se hace las cosas.

Un gran dilema de los valores lo tenemos en la robótica. Este conocimiento de los principios éticos que un diseñador de robot, debe considerar para hacer soluciones de IA con criterios éticos. Lo ético y los valores deben ser una variable en la formación de futuro, nadie puede negar el valor social de las redes sociales, pero todos tenemos que desarrollar valores para no ser odiadores en las redes o drogadictos del Like. Los valores son un eje de enorme influencia en el futuro de la formación, pero sin caer en la magnificación de cuidar a los valores como únicos. Desarrollar los valores implica un desarrollo potenciador de tu valor digital, ser digital con valores es un plus profesional.

Las aptitudes (capacidades) me sirven para perfilar los valores, tener valores. sin capacidades de porqué sirven, si tengo un propósito de vida pero no sé cómo conseguirlo. Corregir el propósito necesita del desarrollo de las aptitudes. Saber hacer es una enorme herramienta para pasar del porqué que se preguntan los valores, al cómo que se pregunta cualquier modelo de aptitudes. Tener respuesta a como conseguir un objetivo pasa por considerar los valores cómo requisitos, a las aptitudes de requisitos y las actitudes de post requisitos. Trabajar las aptitudes para configurar los valores querer tener claro en la formación el porqué y el cómo hacerlo, y por tanto, tener claro que el mundo digital depende de un propósito humano y unas capacidades que sirva para explorar los valores.

Y finalmente, las actitudes frente a la experiencia vital, la actitud es la forma de entender humanamente una disposición difícil. Lo importante no es saber de redes sociales sino saber perdonar y dar las gracias en un entorno digital. Las actitudes son ejemplos que permiten definir el cuándo y el cuánto de nuestra formación. Son moduladores de los valores y las capacidades y nos permiten no hacer las cosas por un propósito y por unas competencias sino acompasar estos con las actitudes que nos sirvan identificar los tiempos y la cantidad de nuestro esfuerzo formativo.

Si formas a las personas en competencias digitales o en entornos digitales nunca apreciaremos el valor del significado de estos aprendizajes. Hay que complementar el “qué” digital con el “porqué” de los valores, el “cómo” de las aptitudes” y el “cuándo y cuánto” de las actitudes. El futuro está en la profundidad de la mirada y no en la amplitud de la capacidad de ver.

En fin, muchos ven, pero no miran. Formando personas en entornos digitales no debemos olvidar en el desarrollo de los valores, aptitudes y actitudes. Todos podemos ver, pero solo algunos tienen una profunda mirada. Para mirar hace falta mezclar la humanización por la digitalización. Una humanidad digital o un mundo digital humano no está en la lejanía, porque la tecnología digital no deja de ser una obra humana que se puede contemplar como un fin en si mismo. ¿se puede ser un gran humano digital hoy día sin comprender el entorno digital? Sin duda que se puede hacer casos de ludistas digitales que han crecido en un entorno no digital y que son grandes humanos, pero los humildes mortales necesitamos adaptarnos al entorno digital con una fuerte formación en valores, aptitudes y actitudes.

Es imposible mirar (humano) sin ver (digital), pero que pobre son aquellas que sólo ven sin mirar. Atrévete a mirar más allá de lo que puedes ver. Nunca debes abandonar el lado oscuro humano y vendernos por las efímeras ventajas digitales. Lo humano necesita exponerse en un mundo digital sin dejar de ser humano. Sonríe para formarte, aunque sea en una fría plataforma de E-learning. Si quieres formar o formarte en el futuro no dejes de mirar. Cuánto más miras, mejor ves.

 

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