El monje urbano: Sabiduría oriental para occidentales

Pedram Shojaimonje_urbano

Ed. AGUILAR

La potencia de su título “El monje urbano”, se refiere a cómo comportarnos como un monje en el día a día, en un  entorno de estrés con  la multitud de interrupciones y estímulos que nos invaden en una cultura urbana. La atracción por la sabiduría oriental es inmensa, pero aún más si se puede aplicarla a tu día a día. Este libro traslada algunos conceptos básicos de los maestros orientales a la gestión diaria, a la necesidad de negocio, al estilo de vida habitual y ante todo, al sentido de la vida cotidiana. Aplicamos técnicas de manejo del tiempo que proviene de la sabiduría oriental a un mundo infoxicado y lleno de aludes informativos, de prisas circunstanciales y de entornos atosigantes. El autor Pedram Shojai es el fundador de Well. Org y maestro de Chi Kung, pero ante todo, es un experto conferenciante de la aplicación de la filosofía taoísta al entorno habitual de trabajo.Es una obra que nos presenta una serie de evidencias sencillas para saber tener tres habilidades:

  • Habilidad de ser dueño de nuestro tiempo
  • Habilidad de disfrutar de nosotros mismos
  • Habilidad de encontrar la paz en un entorno convulso

En este contexto, es de enorme valor añadido lideres que sepan gestionar el tiempo, que disfrute con su labor de liderar y que estén en paz con su rol y actividad.

El libro responde a diez preguntas:

  1. ¿Cómo esquivar los disparos del entorno? Gestión del estrés
  2. ¿Cómo manejar el tiempo? Gestión del tiempo
  3. ¿Cómo modular tu energía? Gestión de la energía personal
  4. ¿Cómo conseguir tus sueños? Gestión de expectativas
  5. ¿Cómo es mi estilo de vida? Gestión de estilo de vida
  6. ¿Cómo es nuestra imagen personal? Gestión de mi inteligencia corporal
  7. ¿Cómo gestionar nuestro ecosistema? Gestión de la conexión con la naturaleza
  8. ¿Cómo gestionar a los otros? Gestión de las relaciones
  9. ¿Cómo gestionar los recursos? Gestión del dinero
  10. ¿Cómo saber que tengo que ser en la vida? Gestión  del sentido de la vida.

En resumen, gestionar el tiempo, la energía y las expectativas nos genera un estilo de vida que nos posibilita nuestro nivel de estrés. Este nivel se debe modular por nuestra imagen, entorno, relaciones y recursos y todo ello nos genera un  sentido a nuestra vida. Pensar en estos 10 ámbitos nos permite tener una actitud de monje urbano en un presente de cambio constante. Los consejos que nos aporta el libro son:

  • En relación a la gestión del estrés, desarrollar la corteza prefrontal a través de la meditación. Potencia tu tercer ojo. Superar una visión reactiva por otra más contemplativa. Seleccionar la información que te influye y recalibrar tu nivel de estrés. Lo que consideres que te importa debe ser el foco de tu vida y el resto es circunstancial.
  • En relación a la gestión del tiempo, como el tiempo es oro y se agota hay que considerarlo como el mejor regalo o mejor reto de nuestra vida. ¡No se puede matar el tiempo, sino engendrar más tiempo!. El tiempo es infinito y estamos constantemente viviendo en el tiempo, por tanto tenemos que aprovecharlo. El mejor aprovechamiento del tiempo es saber decir no y estar tranquilo en los “sis” que has afirmado en invertir tu tiempo. Saber gestionar el móvil, los mails , los whatsapps es ser dueño de tu tiempo.
  • En relación a la gestión de la energía personal, la energía tiene que circular no se puede acumular. Hay que darle salida a la energía y tener permiso personal para relajarte. La energía es chi y necesita un Shen (espíritu) para fluir y crear un entorno saludable. No se trata de descansar sino de ser consciente de tu fluir energético. En relación al tiempo de sueño es tan importante como el tiempo de trabajo, y además es la antesala de tu fuerza personal.
  • En relación a la gestión de la expectativas, hay que equilibrar nuestras expectativas con nosotros mismos. Reconciliar lo que quieres a lo que somos es un ejercicio de un monje urbano. Tener expectativas realistas a ilusiones ambiciosas es una buena receta para gestionar tus esfuerzos. Ser realistas en lo que se consigue no está reñido con ser ambicioso en tus objetivos. Tener objetivos exigentes no influye si gestiono las expectativas con el realismo de lo que es posible.
  • En relación a la gestión del estilo de vida, la vida es movimiento y hay que desarrollar el esfuerzo postural diario, el sedentarismo es inapropiado en nuestra forma de ser hombre. Hay que moverse, hay que dejar de ser espectador de los deportes a ser practicante a su nivel. La respiración, el ponerse de pie y caminar son hitos de un monje urbano que opone un estilo dinámico, proactivo y de buscar en el entorno frente a un estilo estático, reactivo y de espera a los acontecimientos. Que la vida te pille en el movimiento para poder tener un estilo adecuado al entorno.
  • En relación a la gestión de la inteligencia corporal, como decía hace poco Guy Claxton en su libro inteligencia corporal “Nuestra mente necesita del cuerpo mucho más de lo que se piensa “. Tomar conciencia de los alimentos es tomar conciencia de la vida. Es importante conectar con tu cuerpo y es la gestión de alimentos el proceso de concienciación con el mismo. El ayuno es una práctica de la inteligencia corporal. Saber ayunar para conseguir que tu cuerpo se regularice a tu energía, que sepa que el estrés no modifica tu inteligencia corporal. Cuidar tu microbioma, tus bacterias corporales que son básicas para nuestros procesos vitales. Por tanto, hay que prestar atención a lo que comemos y cómo lo comemos para gestionar nuestra inteligencia corporal.
  • En relación a la conexión con la naturaleza, comer naturaleza es gestionar su conexión. Somos hijos de la tierra y no de una fabrica que procesa alimentos. Nuestro cuerpo reconoce la naturaleza. Hay que escuchar a la naturaleza y vivir en armonía con ella. Conectar con la naturaleza es pasear en silencio y echar raíces con lo natural. Ser natural en tus formas implica ser natural en tu alimentación y en el cuidado con la naturaleza.
  • En relación a la gestión de la relaciones, saber sentirse solo a pesar de estar rodeado de gente. La codependencia familiar a la dependencia voluntaria de la amistad debe gestionarse equilibradamente. Porque eres completo cuando conectas con los demás, las teorías actuales de la cognición social, nos plantea que el desarrollo neurológico del hombre se explica por su querer ser social. Experimentar con otras relaciones, crecer en las actuales y profundizar en la habituales son tres consejos básicos de un monje urbano. Tener la oportunidad de conocer nuevos amigos, hacer crecer a los amigos actuales y darle sentido emocional a los amigos de siempre, son las dinámicas de éxito personal. Saber gestionar relaciones es un habilidad de un sabio urbano.
  • En relación a la gestión del dinero, ahorrar dinero es una buena economía energética. Acumula energía para cuando la necesitamos. No vivir en modo de supervivencia, hay que saber vivir sin dinero para tener dinero. El hiperconsumo social es un derroche energético y es antinatural, la naturaleza nos indica el gasto necesario no la acumulación de bienes para ser más. Gastar es un verbo que necesita del tener, ya que lo que un monje urbano nunca tendrá es deuda. La deuda es un ladrón de energía, y por tanto, hay que tener para gastar y no gastar para tener deuda. La relación con el dinero nos hace libres si damos al dinero su valor como un medio de intercambio. Por tanto, hay que meditar antes de comprar: ¿De verdad necesito esto?. Y como dice aquel millonario americano “la bondad conduce a la abundancia, ….ya que yo se que la abundancia no conduce a la bondad”.
  • En relación a la gestión del sentido de la vida, hay que darle sentido a tu vida. Tu relación con el tiempo, el estrés, la naturaleza, las relaciones, las expectativas, el estilo de vida, el cuerpo debe desembocar en tu sentido de la vida. A la pregunta ¿Quién soy yo?, se debe redundar en una actitud positiva ¿Qué héroe soy yo?. Porque somos héroes de nuestra propia vida. Y la respuesta a esta pregunta, se trata de descubrir tu pasión ¿Qué es lo que te gusta?. El ser humano cuando descubre el sentido de su vida, clarifica sus valores. Saber porque estás aquí, querer hacer algo y pensar que aportamos valor a la naturaleza es un momento estelar en tu vida. Hay muchas personas que no lo encuentran pero al menos lo intentan, en cambio, hay otras que no lo buscan y su sentido simplemente es su “sinsentido”.

En fin, en este libro se hacen aquellas preguntas que tienes que hacerte si consideras ser un monje urbano. Ojala, hubiesen muchos monjes urbanos buscando su sentido de la vida, más que zombies consumistas que se mueven por tener bienes para demostrar que son.

Este libro, con un lenguaje sencillo, no nos asusta al trabajar conceptos orientales que están para quedarse por su coherencia con las últimas investigaciones de la neurociencia. Relajarse, parar el tiempo, descansar, escuchar al cuerpo, conectar con la naturaleza, soñar con  realismo, pasear, tener amigos y nuevos amigos, ahorrar y gastar dinero son conductas de enorme salud mental. Es un gran manual de divulgación de “enseñanzas vitales” para estar sano no solo físicamente sino también psicológicamente. Y para finalizar, recordando a nuestro último Premio Nobel de Literatura, Bob Dylan decir “Nadie es libre, hasta los pájaros están encadenados al cielo”.  Todos dependemos de otras circunstancias para ser nosotros mismos.

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